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Yoga Físico

Yoga ¿qué es?

¿Alguna vez te has planteado que es realmente el yoga? En Occidente lo conocemos como una disciplina física saludable, pero lo cierto es que el ejercicio físico sólo es una pequeña parte de lo que en realidad representa el yoga.

Sería bueno comenzar diciendo que ni los más eruditos se ponen de acuerdo en definir qué es lo que se podría denominar yoga clásico. Las primeras menciones a la palabra «yoga» las podemos encontrar en lo vedas (los textos más antiguos de la literatura india) y en ellas no se hace referencia a las posturas, sino que se habla de la parte espiritual del yoga, cuyo propósito no es otro que alcanzar la unión con lo divino, es decir, llegar a la iluminación.

Con el paso del tiempo esta visión filosófica se va nutriendo e incorporando más cosas, como el trabajo de respiración (pranayama), o las posturas físicas (asanas), pero también principios morales de convivencia con los demás y con uno mismo. Todo ello siempre enfocado a alcanzar un estado mental óptimo para la meditación y la contemplación.

Creo que no sería desacertado decir, que la finalidad última del yoga es el autoconocimiento práctico, a través de la experiencia, para poder llegar a ser la mejor versión de nosotr@s mism@s. Es una herramienta muy útil para, en definitiva, vivir mejor y ser más felices.

Si te apetece saber un poco más, te dejo el enlace a mi canal de Instagram donde te lo explico un poquito más en detalle en este vídeo:

Por supuesto no hace falta decir que el yoga no es ninguna doctrina religiosa que nos tenga que imponer nada. Hoy en día hay estilos para todos los gustos, algunos donde se trabaja de una forma más clásica (como en yoga in blue) donde se habla un poco de filosofía, pranayama, estilo de vida, etc y otros que están más focalizados sólo en la parte física.

Y tú, ¿tenías esta visión del yoga? ¿O sólo conocías la parte física?

Isabel.

Yoga Sutil

Pequeño ejercicio para superar el apego

He pensado que podía compartir con vosotros un pequeño ejercicio que nos puede servir de ayuda para tomar conciencia de la futilidad de crear dependencias con objetos materiales y superar el apego.

El ejercicio es muy simple, escoged una pulserita o colgante que os guste. Lo ideal es que fuesen esas pulseras de hilo que te atas y no te las puedes quitar hasta que se rompen, y sería perfecto si tuvieran un gran valor emocional para vosotros, o sino al menos que os hiciese sentiros más unidos a lo espiritual. Si es un objeto al que no damos ningún tipo de valor no tiene mucho sentido hacer este ejercicio. La idea es llevar la pulsera o colgante hasta que se nos rompa. Cuando esto ocurra no nos quedaremos con la pulsera o colgante, sino que lo regalaremos como ofrenda al Universo, Madre Tierra… (o con lo que te sientas más comod@). Para ello lo que haremos será enterrarlo, quemarlo, o bien dajarlo en algún altar o lugar especial (que no sea de nuestra casa obviamente, la idea es no volver a ver el objeto). Pero en cualquier caso deberemos deshacernos del objeto una vez se haya roto.

Tal vez os preguntéis ¿Y esto tiene realmente algún sentido para superar el apego? Veréis, la idea de este ejercicio me surgió a raíz de una experiencia personal. Hace un par de años un vecino de mis padres que es budista, me regaló un cordón de hilo rojo bendecido por el Dalai Lama. No es que yo sea budista, pero la figura del Dalai Lama me inspira y me causa un gran respeto, así que ese pequeño detalle tuvo muchísimo valor para mí. Pero claro, era un simple cordón de hilo, no iba a tener mucha vida útil…

Al principio me quitaba el cordón para ducharme, para hacer ejercicio… Pensaba que así duraría más. Y llegó un día en que me di cuenta de que estaba a punto de romperse. Entonces me lo quité y lo guardé para conservarlo. Porque al fin y al cabo era un regalo bendecido por el Dalai Lama, deshacerme de él era perder esa conexión con lo místico, con lo espiritual… Y entonces me di cuenta de que me estaba aferrando a algo material por sentirme más unida a lo espiritual. Y me di cuenta de que en el fondo ese apego no era más que mi propio ego, porque tener ese cordón hacía que me sintiese especial, diferente de los demás. Así que volví a ponerme el cordón y acepté el hecho de que las cosas tienen que irse, y de que yo no era más especial por tener ese pedacito de hilo bendecido.

Gracias a ese cordón aprendí una lección de vida muy importante. Me sentí más libre, más sabia, y más espiritual que antes. Al final, nuestra evolución espiritual es ir librándonos de capas inútiles de ego para realmente acabar descubriendo nuestro “yo”. Por eso os invito a repetir esta experiencia que tuve, ya que he pensado que igual que me ayudó a mí, también podría ayudaros a vosotr@s.

Y es que no hay que subestimar el poder de las cosas pequeñas.

Sed felices!

Isabel.

Yoga Físico

Adho Mukha Svanasana (perro mira hacia abajo)

Conocer nuestro cuerpo es una de las bases del yoga. Por eso para mí es imprescindible ayudar a mis alumnas en ese camino de autoconocimiento explicando la anatomía del yoga. Cada asana nos aporta unos beneficios diferentes, trabaja unas zonas distintas del cuerpo… Hoy os invito a a revisar en detalle Adho Mukha Svanasa, el perro que mira hacia abajo.

En las siguientes imágenes podrás ver, no sólo algunos tips para sostener la asana correctamente, sino también algunas de las cosas que ocurren a nivel anatómico cuando practicas Adho Mukha.

adho mukha svanasana

Has leído bien, Adho Mukha se considera una postura invertida en yoga. Esto ocurre porque el corazón está por debajo de la cadera, así que en realidad a lo largo de la práctica ¡realizas muchas más inversiones de las que te piensas!

adho mukha svanasana

Pueden ser diversos los motivos porque una persona tenga los isquitibiales acortados o rígidos. En el primer caso el motivo suele ser pasar muchas horas sentados en una silla… ¿te resulta familiar?

adho mukha svanasana

Puedes explorar dentro de la asana acortando o aumentando la distancia entre pies y manos, y observando los cambios que eso produce en tu cuerpo. Como te cuento en la imagen anterior, si por ejemplo acortas la distancia y empujas fuerte con los brazos hacia atrás podrás estirar de forma más intensa los gemelos, truco que puede ser beneficioso para estirar si hemos caminado mucho o si los tenemos muy tensos.

adho mukha svanasana
Ayurveda

Organizar el día en base al Ayurveda

El Ayurveda, por definirlo de alguna forma simple, es la medicina tradicional india. Engloba muchísimos conceptos, como hacer ejercicio físico, llevar una dieta sana, terapias de masajes, etc. Dentro de toda esta cosmogonía ayurvédica el día se divide en diferentes periodos según el tipo de energía (por llamarlo de alguna forma) que rige en esas horas, y que nos permitiría organizar el día de una forma diferente.

No quiero entrar aquí a definir conceptos de ayurveda (que de eso ya se ha escrito mucho, y seguramente de más calidad de lo que os pueda contar), pero sí que os contaré tres conceptos básicos:

  • Vata: es aire y éter, y representa el movimiento, el frío, lo seco.
  • Pitta: es fuego y en menor medida agua, representa el calor, la transformación, el fuego.
  • Kapha: es agua y tierra, representa la lentitud, la pesadez, el frío, la estabilidad.

Siguiendo estos conceptos, el día se divide en seis periodos diferentes:

De 6:00 a 10:00 – Periodo Kapha. Según ayurveda, a todos nos debería resultar difícil levantarnos en este horario, porque estamos en un momento energético de lentitud, pesadez, calma… Por eso es recomendable empezar el día con fragancias de aceites esenciales que nos activen, como cítricos, y con un poco de ejercicio que nos estimule y contrarreste estas energías que nos adormecen. También es recomendable no comer en exceso, sino más bien algo ligero, y dedicarnos a las tareas más mecánicas, productivas.

10:00 a 14:00 – Periodo Pitta. Las energías de este periodo son fuertes y activas, por lo que se nos recomienda abarcar las tareas que nos resulten más complejas, desafiantes, o bien aquellas que requieran estrategia. Es también el momento perfecto para la comida, pues el fuego digestivo es fuerte y haremos una buena digestión. Eso sí, el ayurveda recomienda siempre no comer hasta llenarnos, sino que conviene dejar siempre un huequito en el estómago para evitar comidas pesadas difíciles de digerir.

14:00 a 18:00 – Periodo Vata. En esta fase como predomina el elemento aire se recomienda dedicarnos a tareas creativas, pues el mundo de las ideas y de la mente está muy ligado a este elemento. Al representar el movimiento, también es un periodo ideal para practicar ejercicio o deportes.

De 18:00 a 22:00 – De nuevo tenemos un periodo Kapha. Después del ajetreo de Vata, este periodo nos invita a reposar y relajarnos. También se recomienda cenar algo ligero, y aprovechar el final para irnos a la cama en un momento donde predominan energías de calma, antes de entrar de nuevo en un momento Pitta.

De 22:00 a 02:00 – De nuevo tenemos un periodo Pitta. ¿No os pasa como a mí, que estáis medio aletargados pero es dar las diez de la noche y os activáis? Si también os pasa a vosotros, se debe a las energías más activas que hay en este periodo del día. Por eso recomiendan acostarse durante la fase anterior, para que así estemos durmiendo y procesando los alimentos, emociones y pensamientos durante el sueño, ya que no hay que olvidar que Pitta es transformación, y mientras dormimos nuestro cuerpo lleva a cabo muchas tareas “transformadoras”, entre ellas por ejemplo, la regeneración de tejidos.

De 02:00 a 06:00 – De nuevo tenemos un periodo Vata, que nos invita al movimiento, por lo que es la hora perfecta para levantarse y realizar algo de ejercicio matutino para comenzar el día con energía. Se dice que las 5 de la mañana es la hora perfecta para meditar, por lo que también sería recomendable realizar nuestra meditación en esta hora.

¿Qué os parece esta división del día? No negaré que es bastante complejo cambiar de golpe los hábitos, y que con el ritmo de vida y las responsabilidades que tenemos es muy difícil girar los horarios. Por mi parte no os penséis que me voy a dormir a las ocho y me levanto a las cinco, lo cierto es que llevo un horario bastante normal, pero conocer estas fases sí que me ha servido para entender algunas cosas, como el sueño y cansancio que experimento siempre por las tardes y que se disipa en cuanto pasan de las diez.

Con lo que sí me he animado es a cambiar un poco el horario de las comidas, y lo cierto es que sí que he notado mejora en mis digestiones, sobre todo adelantando las cenas.

Y vosotros… ¿Os animáis a cambiar algún patrón de vuestra vida con lo que os cuento aquí? Espero que al menos el post sirva para haceros pensar y revisar vuestros patrones 😉

Un abrazo!

Isabel.

Yoga Físico

¿A qué hora es mejor practicar yoga?

Tod@s tenemos en la cabeza que practicar yoga es saludable, y nos animamos a practicar en casa, ya sea con vídeos o poniendo en práctica lo aprendido en clase, pero ¿es bueno practicar a cualquier hora? Si eres de esas personas que les gusta practicar en solitario te recomiendo que sigas leyendo porque a veces los horarios sí importan 😉

Para empezar, cada cuerpo es un mundo, así que realmente no hay una hora adecuada para practicar yoga, pero sí que hay unas pautas que afectan al 90% de las personas, así que vamos con las recomendaciones:

  • Práctica a primera hora de la mañana: súper recomendable. Empezarás el día con energía y sobre todo, con el cuerpo caliente y flexible, listo para la jornada que le espera. Pero ¡ojo! Nada más levantarnos nuestro cuerpo suele estar muy rígido tras las horas de sueño, así que es posible que experimentes que no puedes realizar algunas asanas que por la tarde practicas sin problema. Así que si no quieres frustrarte te recomiendo dos cosas: o que calientes mucho tu cuerpo antes de empezar (muchos saludos al sol), o que adaptes tu práctica y la hagas un poco más suave en estas asanas en las que notes rigidez. Escucha tu cuerpo, ¡porque no está en cada momento del día igual!
  • A última hora del día: aquí mucha gente cae en la misma trampa: no tiene en cuenta que la mayoría de las veces el cuerpo se activa con el ejercicio, así que es posible que seamos incapaces de conciliar el sueño si optamos por hacer la práctica antes de dormir. Sobre todo si es una práctica dinámica. Aunque en casos de estilos muy relajantes, como el yin yoga o el yoga restaurativo, puede ocurrir todo lo contrario: que nos relajemos tanto que durmamos de un tirón. De nuevo la clave es observar el cuerpo y conocerse, para saber en qué momento nos conviene una práctica u otra.
  • A media mañana o por la tarde: estos horarios suelen ser los más habituales para la práctica. El cuerpo ya no está tan rígido como a primera hora ni tenemos que preocuparnos por el horario de dormir. Sí que es importante en estos casos que tengamos en cuenta el factor comida: es recomendable que haya pasado al menos una hora desde la última comida (tenedlo presente, que a veces se nos olvida y cuando practicamos invertidas nos arrepentimos). En mi caso incluso tengo que dejar pasar dos horas para poder entregarme a la práctica al 100%.

Tal vez os preguntéis, ¿Entonces es mejor practicar yoga a media mañana o por la tarde? Eso depende de cada uno, de los horarios y las obligaciones que tenga… A mi personalmente me gusta más por la tarde, para liberar la tensión que he acumulado durante el día (tanto física como mental) o a primera hora de la mañana para despertar el cuerpo. Pero de nuevo, en este camino lo más importante es el autoconocimiento.

Espero que la entrada os haya aportado algunas ideas. Pueden parecer cosas obvias pero no os podéis imaginar la cantidad de alumnas que me cuentan que han decidido practicar yoga antes de dormir para relajarse… ¡y luego no han podido! Aquí mi granito de arena dedicado sobre todo a las personas que acaban de iniciarse en este camino del yoga y que aún no se han planteado estas cosas, que por cierto, nos pasan a tod@s al principio 🙂

Un abrazo!

Isabel.

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