luces

¿Alguna vez has visto luces?

En este caso, estoy hablando de luces que en realidad no estaban ahí… A veces son luces rojas, otras luces blancas o amarillas… ¿te ha pasado alguna vez? A mí me ha pasado en numerosas ocasiones, y justamente ayer me llamaron unos amigos algo alterados porque habían visto luces rojas en su casa, y querían preguntarme si sabía algo acerca de este fenómeno.

Tal vez ahora te estés preguntando por qué en un blog de yoga estoy hablando de estas cosas… En realidad estamos habituados a tratar y catalogar los temas por separado, pero yoga significa «unión», y eso engloba tanto el cuerpo como la energía, que es precisamente de lo que trata este post.

Volviendo a las luces… Generalmente son algo fugaz, como un flash, y podemos verlas en el interior de casa o bien en el exterior. No suelen tener una forma definida, aunque hay quienes las ven con forma de «globo«. Si has visto alguna de estas luces, la buena noticia es que no debes preocuparte.

Lo cierto es que no puedo afirmar rotundamente ni que sea un efecto óptico, ni que sea un fenómeno energético. Como casi siempre en la vida imagino que en algunos casos serán lo primero y en otros lo segundo, aunque aquí os voy a hablar de la parte energética.

Lo primero es comentar que la mayoría de estas luces, cuando nos aparecen en casa suelen hacerlo durante la época de frío. Aproximadamente desde octubre hasta febrero. En algunas tradiciones paganas y chamánicas se ha asociado este periodo al regreso del más allá de todo tipo de entidades, y de hecho en los cuentos populares de navidad los protagonistas son siempre seres fantásticos que vuelven de regreso al mundo por unos días.

Por tanto suele ser muy habitual durante este periodo ver luces, sombras, tener más pesadillas, sueños lúcidos… Según cuentan estas tradiciones paganas, se debe a que el velo que separa los diferentes mundos se vuelve más fino, y estaríamos más receptivos a estos fenómenos.

Personalmente (y ojo que esto es sólo mi opinión) pienso que tal vez estos fenómenos ocurran porque durante estas épocas de más frio, en que la naturaleza duerme, la energía está también dormida y permite que estas luces, entidades, o cómo queráis llamarlas, puedan circular más libremente o simplemente las podemos captar mejor. Mientras que una vez que llega la primavera con su explosión de vida, hay tanta energía a nuestro alrededor que todos estos fenómenos pasan desapercibidos, o bien no suceden…

En cualquier caso, creo que siempre nos obcecamos con querer saber «la verdad» o las causas de todo lo que nos rodea. A veces es más simple aceptar el hecho de que nunca lo podremos saber todo. En mi caso creo que no debería importarnos tanto saber exactamente que estamos viendo, como entender que es algo que no entraña peligro alguno, que no es un símbolo de mal agüero, ni anuncia peligro, ni son entidades malvadas que puedan ponernos en peligro.

Y es que siempre que nos pasan este tipo de cosas, tendemos a asustarnos y nuestra mente se llena de pensamientos siniestros (en parte culpa de las tele y sus historias para no dormir…). Por eso quería escribir este post, y deciros que no debéis preocuparos, que ver esas luces puede ser algo normal (aunque no estemos habituados a ello), y que en ningún caso simbolizan algo negativo en vuestras vidas.

Isabel.

animal espiritual

¿Cómo puedo saber cuál es mi animal espiritual?

Muchas veces cuando hablo de los animales espirituales la gente me pregunta ¿cómo puedo saber cual es mi animal espiritual? Pues hasta la fecha, sólo conozco dos métodos:

  • Acudir a un chamán o practicante de chamanismo y pedirle que realice un viaje para averiguar cuál es nuestro animal. Esta técnica también se llama en ocasiones “recuperación del animal espiritual o de poder”. Y aunque es una buena opción, realmente no la recomiendo mucho… ¿Por qué? Muy sencillo, porque saber cuál es vuestro animal espiritual, más allá de satisfacer vuestra simple curiosidad no os va a aportar nada. No va a ayudaros a desarrollaros ni personal ni mental ni espiritualmente. Es un ejercicio «vacío», pues siempre dependeremos de otra persona para tener la información y no podremos aplicarla en nuestra vida más allá de contarla como anécdota.
  • Aprender la técnica de la meditación chamánica y buscar un@ mism@ a su animal espiritual. Esta es la opción que sin duda recomiendo ¿Por qué? Pues porque en primer lugar nos da independencia para poder continuar trabajando con nuestro animal, si aprendemos como contactar con él, no necesitaremos depender de ningún intermediario. Y en segundo lugar, aprender la meditación chamánica nos ayuda a iniciar un desarrollo personal que puede ser muy beneficioso para nosotr@s a lo largo de nuestra vida.

Y llegados a este punto me gustaría daros un par de consejos 🙂 El primero, como creo que he comentado otras veces, es que es preferible que para aprender la meditación chamánica recurráis a un profesor/maestro en lugar de ser autodidactas. No porque sea peligroso, sino porque dada la complejidad que tiene, avanzaremos mucho mejor y sin frustraciones con la guía de una persona experta.

El segundo, es que no perdáis vuestro tiempo sino estáis dispuestos a sacrificaros. Conocer a nuestro animal espiritual no es un entretenimiento mundano. Para poder trabajar con él de forma fluida es necesario dedicar muchas horas a la meditación, tener disciplina, y estar dispuestos a escuchar, aprender y tumbar nuestras barreras mentales. Si no estamos dispuestos a aceptar todo esto, no tiene sentido iniciar este camino, pues lo más probable es que sólo nos genere más frustración. De hecho si os doy este consejo es porque he tenido muchos alumnos que han tirado la toalla antes de tener buenos resultados por falta de dedicación (es común que al principio no se visualice correctamente).

Antes de acabar, merece la pena mencionar que en ocasiones se dice que nuestro animal espiritual es aquel que nos visita en sueños. No voy a decir que no sea cierto, pero en muchas ocasiones los animales con los que soñamos nos traen mensajes relacionados con algún momento de nuestra vida importante, pero en la mayoría de los casos no tienen por qué ser nuestro animal espiritual.

A modo de conclusión, desde la experiencia personal os diría que descubrir cuál es nuestro animal espiritual y convertirlo en compañero de nuestras meditaciones es, sin duda, una de las experiencias más hermosas que he tenido la suerte de vivir, y que sin duda seguiré viviendo.

¿Qué es exactamente la meditación chamánica?

Un tema del que muchos tienen una idea equivocada o directamente ninguna, es el tema del chamanismo o meditación chamánica. En parte por culpa del cine y en parte porque hay poca información de calidad. Dado que hace años que realizo esta practica, y para mi es una herramienta maravillosa, quería compartir con vosotr@s mi punto de vista.

¿Qué es la meditación chamánica? Se podría definir de muchas maneras, pero para entendernos, es un tipo de meditacón activa, mediante la cual se experimentan visiones del plano espiritual. No es necesario consumir ninguna sustancia psicotrópica para poder realizar esta práctica, muchos chamanes alcanzan este estado mental a través del sonido, como puede ser del tambor o el didgeridoo. En otras palabras se podría decir que a través de esta meditación entramos en un estado alterado de conciencia que nos permite adentrarnos en esas otras realidades a través de un estado muy similar al del sueño, pero siendo plenamente conscientes de lo que ocurre y teniendo control en todo momento.

No es una práctica moderna, sino todo lo contrario: tiene su origen en las sociedades primitivas, aunque es difícil establecer un origen temporal al igual que físico, pues se han encontrado evidencias de su práctica casi en cualquier rincón del globo.

¿Lo puede practicar cualquier persona? Si, no hace falta más que dedicación, tiempo y constancia. Todos podemos alcanzar el estado alterado de conciencia y practicar la meditación chamánica, pero todos tenemos nuestros miedos, bloqueos, y prejuicios, y en muchas ocasiones estos pueden hacer que no consigamos resultados positivos. En estos casos es necesario un trabajo previo que dependerá de nuestras circunstancias personales.

Eso sí, es una práctica que no recomiendo iniciar sin la ayuda de un profesor o tutor que nos guíe, no por entrañar peligro, sino por su complejidad.

Si queréis más detalles, aquí os dejo el link a mi canal de Youtube donde os hablo más en profundidad del tema:

Un abrazo!

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