7 tips para no perder tu práctica de yoga…

Llega el verano, el calor, las vacaciones… Y sin saber muy bien cómo nuestra esterilla de yoga acaba relegada en un rincón… Y generalmente cada vez que la vemos son sentimos mal. ¿Te ha pasado alguna vez? Pues te traigo 7 tips para evitar perder tú constancia con la práctica de yoga estas vacaciones.

Si eres de esas personas que prefieren la comunicación verbal, te dejo aquí mi vídeo de Youtube con estos siete consejos, y si eres de los que prefieren leer, sigue dándole al scroll 😉

Tip 1 – Practica a primera hora

Si eres de esas personas que no les cuesta madrugar, ¡enhorabuena! Aprovecha el frescor de la mañana y realiza tu práctica a eso de las siete o las seis. Verás que estás un poco rígid@, pero es normal esta sensación al practicar nada más levantarse. Si eres de los que les cuesta madrugar (como yo) sigue leyendo…

Tip 2 – Acorta las sesiones

Pensar en hacer una práctica de una hora con el calor parece imposible, pero si la reducimos a veinte o treinta minutos se hace mucho más llevadera. Recuerda que es mejor hacer veinte minutos de yoga que nada de yoga.

Tip 3 – Baja la intensidad

Si te gusta el yoga dinámico… baja la intensidad estos días. Practica más asana de suelo, que nos permite aguantar mejor la práctica sin deshidratarnos.

Tip 4 – Haz la práctica más fluida

En lugar de aguantar cuatro o cinco respiraciones en cada postura, prueba a mantenerlas por dos respiraciones o incluso una, enlazando las asanas unas con otras de forma fluida pero tranquila. Verás cómo te ayuda a no generar tanto calor durante la práctica de yoga.

Tip 5 – Practica pranayama y meditación

¡El yoga no sólo es para el cuerpo físico! Aprovecha para introducir en tu práctica algún pranayama, o alguna meditación, ¡eso también es práctica de yoga!

Tip 6 – Recuerda tu motivación

Recuerda por qué haces yoga. Tal vez te sientas mejor, o más relajada, o te alivie dolores musculares… Sea cual sea la razón que te llevó al yoga, tenla presente estos días para que te motivea no perder la práctica.

Tip 7 – ¡No te sientas culpable!

Si a pesar de todo lo dicho acabas dejando la esterilla en un rincón… ¡No te sientas culpable! Tu tiempo es tuyo, tú decides qué hacer con él, si decides centrarte en otras cosas, disfrútalas sin remordimientos, al fin y al cabo, vivir el presente también es yoga 😉

Namaste!

«Mi guía de yoga» de Gloria Rosales y Gordana…

Cuidar de nuestro cuerpo es imprescindible si queremos alcanzar el equilibrio, pues todo está conectado: cuerpo-mente-corazón-espíritu. Entender estas palabras es un poco más fácil si nos dejamos cautivar por «Mi guía de yoga», un libro lleno de sabiduría y… ¡de yoga!

Para empezar el libro no pretende ser un sustituto de un profesor/a de yoga, sus autoras lo comentan varias veces, pues es imposible que una guía sustituya todo lo que podemos aprender de un profesor. Pero nos da unas pautas, y nos explica un poco la filosofía que hay detrás de esta disciplina milenaria. Debo decir que el libro entero está lleno de frases espirituales, y contenido profundo, pero las autoras utilizan un maravilloso lenguaje cercano, directo y simple que nos permite entender un poco mejor el gran conocimiento que aglutina el yoga.

Desde luego os recomiendo que lo leáis todo antes de empezar a practicar las posturas o asanas. En la parte práctica de «mi guía de yoga» encontraréis las explicaciones de algunas de las asanas, y además tenéis cinco secuencias diferentes, para poder practicar en casa. Y por si fuera poco el libro viene con un CD con varias pistas de audio, en las que una de sus autoras os irá guiando para que practiquéis las secuencias, lo que resulta ideal si no queremos estar pendientes del libro y sólo pretendemos dejarnos llevar y relajar la mente del estrés a la que la sometemos a diario.

Un concepto interesantísimo que plantean en el libro, es llegar a la apertura de conciencia a través del cuerpo, en vez de rechazar el cuerpo, utilizarlo como vehículo para instruir nuestra mente y templar nuestro espíritu.

Desde luego, en mis días de principiante disfruté mucho leyéndolo, y me motivó para experimentar nuevas formas de trabajar mi mente a través de pautas y constancia en la práctica del yoga. Pero sobre todo me ayudó mucho recordar una cosa, y es que nunca debemos dejar de ver el mundo con los ojos del principiante, pues a veces cuando empezamos a aprender, nos creemos que ya hemos entendido las lecciones de la vida, y dejamos de escuchar. Conservar siempre ese espíritu de principiante, y las ganas de aprender, son la clave para este maravilloso camino lleno de espiritualidad, magia y conocimiento.

Sin duda «Mi guía de yoga» es un libro que os recomiendo, no os defraudará, y es que se nota que sus autoras son profesoras experimentadas de yoga. De hecho tienen varias escuelas en Barcelona donde dan clase y en una de ellas es donde tuve la oportunidad de descubrir este libro. Así que, si este post ha despertado vuestra curiosidad por el yoga… ¡No esperéis el momento perfecto y poneros a ello ahora!. Porque recordad, el momento perfecto para empezar a hacer algo… ¡no existe!

Un saludo a tod@s!

Isabel.

Yoga ¿qué es?

¿Alguna vez te has planteado que es realmente el yoga? En Occidente lo conocemos como una disciplina física saludable, pero lo cierto es que el ejercicio físico sólo es una pequeña parte de lo que en realidad representa el yoga.

Sería bueno comenzar diciendo que ni los más eruditos se ponen de acuerdo en definir qué es lo que se podría denominar yoga clásico. Las primeras menciones a la palabra «yoga» las podemos encontrar en lo vedas (los textos más antiguos de la literatura india) y en ellas no se hace referencia a las posturas, sino que se habla de la parte espiritual del yoga, cuyo propósito no es otro que alcanzar la unión con lo divino, es decir, llegar a la iluminación.

Con el paso del tiempo esta visión filosófica se va nutriendo e incorporando más cosas, como el trabajo de respiración (pranayama), o las posturas físicas (asanas), pero también principios morales de convivencia con los demás y con uno mismo. Todo ello siempre enfocado a alcanzar un estado mental óptimo para la meditación y la contemplación.

Creo que no sería desacertado decir, que la finalidad última del yoga es el autoconocimiento práctico, a través de la experiencia, para poder llegar a ser la mejor versión de nosotr@s mism@s. Es una herramienta muy útil para, en definitiva, vivir mejor y ser más felices.

Si te apetece saber un poco más, te dejo el enlace a mi canal de Instagram donde te lo explico un poquito más en detalle en este vídeo:

Por supuesto no hace falta decir que el yoga no es ninguna doctrina religiosa que nos tenga que imponer nada. Hoy en día hay estilos para todos los gustos, algunos donde se trabaja de una forma más clásica (como en yoga in blue) donde se habla un poco de filosofía, pranayama, estilo de vida, etc y otros que están más focalizados sólo en la parte física.

Y tú, ¿tenías esta visión del yoga? ¿O sólo conocías la parte física?

Isabel.

Adho Mukha Svanasana (perro mira hacia abajo)

Conocer nuestro cuerpo es una de las bases del yoga. Por eso para mí es imprescindible ayudar a mis alumnas en ese camino de autoconocimiento explicando la anatomía del yoga. Cada asana nos aporta unos beneficios diferentes, trabaja unas zonas distintas del cuerpo… Hoy os invito a a revisar en detalle Adho Mukha Svanasa, el perro que mira hacia abajo.

En las siguientes imágenes podrás ver, no sólo algunos tips para sostener la asana correctamente, sino también algunas de las cosas que ocurren a nivel anatómico cuando practicas Adho Mukha.

adho mukha svanasana

Has leído bien, Adho Mukha se considera una postura invertida en yoga. Esto ocurre porque el corazón está por debajo de la cadera, así que en realidad a lo largo de la práctica ¡realizas muchas más inversiones de las que te piensas!

adho mukha svanasana

Pueden ser diversos los motivos porque una persona tenga los isquitibiales acortados o rígidos. En el primer caso el motivo suele ser pasar muchas horas sentados en una silla… ¿te resulta familiar?

adho mukha svanasana

Puedes explorar dentro de la asana acortando o aumentando la distancia entre pies y manos, y observando los cambios que eso produce en tu cuerpo. Como te cuento en la imagen anterior, si por ejemplo acortas la distancia y empujas fuerte con los brazos hacia atrás podrás estirar de forma más intensa los gemelos, truco que puede ser beneficioso para estirar si hemos caminado mucho o si los tenemos muy tensos.

adho mukha svanasana

¿A qué hora es mejor practicar yoga?

Tod@s tenemos en la cabeza que practicar yoga es saludable, y nos animamos a practicar en casa, ya sea con vídeos o poniendo en práctica lo aprendido en clase, pero ¿es bueno practicar a cualquier hora? Si eres de esas personas que les gusta practicar en solitario te recomiendo que sigas leyendo porque a veces los horarios sí importan 😉

Para empezar, cada cuerpo es un mundo, así que realmente no hay una hora adecuada para practicar yoga, pero sí que hay unas pautas que afectan al 90% de las personas, así que vamos con las recomendaciones:

  • Práctica a primera hora de la mañana: súper recomendable. Empezarás el día con energía y sobre todo, con el cuerpo caliente y flexible, listo para la jornada que le espera. Pero ¡ojo! Nada más levantarnos nuestro cuerpo suele estar muy rígido tras las horas de sueño, así que es posible que experimentes que no puedes realizar algunas asanas que por la tarde practicas sin problema. Así que si no quieres frustrarte te recomiendo dos cosas: o que calientes mucho tu cuerpo antes de empezar (muchos saludos al sol), o que adaptes tu práctica y la hagas un poco más suave en estas asanas en las que notes rigidez. Escucha tu cuerpo, ¡porque no está en cada momento del día igual!
  • A última hora del día: aquí mucha gente cae en la misma trampa: no tiene en cuenta que la mayoría de las veces el cuerpo se activa con el ejercicio, así que es posible que seamos incapaces de conciliar el sueño si optamos por hacer la práctica antes de dormir. Sobre todo si es una práctica dinámica. Aunque en casos de estilos muy relajantes, como el yin yoga o el yoga restaurativo, puede ocurrir todo lo contrario: que nos relajemos tanto que durmamos de un tirón. De nuevo la clave es observar el cuerpo y conocerse, para saber en qué momento nos conviene una práctica u otra.
  • A media mañana o por la tarde: estos horarios suelen ser los más habituales para la práctica. El cuerpo ya no está tan rígido como a primera hora ni tenemos que preocuparnos por el horario de dormir. Sí que es importante en estos casos que tengamos en cuenta el factor comida: es recomendable que haya pasado al menos una hora desde la última comida (tenedlo presente, que a veces se nos olvida y cuando practicamos invertidas nos arrepentimos). En mi caso incluso tengo que dejar pasar dos horas para poder entregarme a la práctica al 100%.

Tal vez os preguntéis, ¿Entonces es mejor practicar yoga a media mañana o por la tarde? Eso depende de cada uno, de los horarios y las obligaciones que tenga… A mi personalmente me gusta más por la tarde, para liberar la tensión que he acumulado durante el día (tanto física como mental) o a primera hora de la mañana para despertar el cuerpo. Pero de nuevo, en este camino lo más importante es el autoconocimiento.

Espero que la entrada os haya aportado algunas ideas. Pueden parecer cosas obvias pero no os podéis imaginar la cantidad de alumnas que me cuentan que han decidido practicar yoga antes de dormir para relajarse… ¡y luego no han podido! Aquí mi granito de arena dedicado sobre todo a las personas que acaban de iniciarse en este camino del yoga y que aún no se han planteado estas cosas, que por cierto, nos pasan a tod@s al principio 🙂

Un abrazo!

Isabel.

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